Historia
La historia de CitaFlex comienza en 2025, con la unión de dos amigos: Ignacio Revuelta, informático y Nery Prieto, diseñador UX/UI.
La idea no surgió con un eureka, más bien fue todo lo contrario a eso. Por un lado de la historia, la novia de Ignacio que es mexicana, y por otro lado, su mejor amigo brasileño, Nery. Ambos necesitaban urgentemente citas para sus trámites de residencia.
Lo que debía ser un simple trámite online se convirtió en una pesadilla. Pasaron dos semanas enteras pegados frente a una web que repetía el mismo mensaje, “No hay citas disponibles”. La situación llegó a tal punto que la única salida fue recurrir a un gestor y pagar una suma considerable por algo que, en principio, es gratuito.
Ese momento fue clave, más que alivio, lo que sintieron fue una profunda indignación, la sensación de haber sido estafados y engañados por un sistema roto que permite a terceros lucrarse con la necesidad de la gente.
Esa misma tarde, mientras tomaban unas caipiriñas para mitigar el enorme agujero que el gestor les había dejado a sus bolsillos, se hicieron una simple pregunta, ¡TÍO! ¿Esto no puede ser tan difícil? Entre análisis y garabatos en una servilleta medio mojada, la idea fue tomando forma por sí sola y la solución estaba ahí justo delante de ellos, en la combinación de sus habilidades.
Uno era UX y conocía perfectamente el dolor del usuario, y los baches de ese sistema burocrático. El otro era programador que tenía el conocimiento técnico para construir una salida a ese problema. La idea de CitaFlex no fue una simple ocurrencia, sino una consecuencia de la necesidad de esos dos amigos.
Ese verano de 2025 en vez de veranear, se pusieron a currar. Diseñaron un sistema simple e intuitivo de usar integrado a un motor que haría el trabajo pesado de buscar citas sin descanso las 24 horas del día. El objetivo no era solo automatizar la búsqueda, sino ofrecer una alternativa justa y asequible, estableciendo sus citas a un coste muy bajo para romper con los abusos del mercado.
Y así nació CitaFlex, el buscador de citas. Una pequeña empresa forjada en la historia de dos amigos para solucionar una necesidad muy concreta. Esta es la prueba de que, a veces, no necesitas reinventar la rueda ni ser un “Elon Musk” de la vida con ideas locas para cambiar el mundo, lo único que necesitas es coger un dolor o una frustración y buscarle la solución más práctica posible.
Más allá de todo el rollo que te he contado, este proyecto fue creado para que nadie más tenga que enfrentarse a ese callejón sin salida, perder su tiempo y sobre todo, para que nadie te ponga un enorme agujero en tu bolsillo por culpa de un sistema roto.